El Reino Unido lanzó una prohibición para el Mundial 2018, dicha prohibición consiste en que los aficionados ingleses, que son conocidos como “hooligans”, no podrán asistir al magno evento futbolístico.

Son alrededor de 1,300 aficionados “hooligans” a los que se les ha decomisado el pasaporte de manera temporal, con fecha límite hasta el 15 de julio, día en el que finaliza la Copa del Mundo.

Según el secretario de Estado de asuntos policiales, Nick Hurd, declaró que “aún faltan 60 pasaportes más por confiscar”, además agregó que “el Mundial es un festival de fútbol y no un lugar para la violencia y los disturbios”.

Si se llega a violar esta prohibición, la persona que sea culpable será acreedora de una multa por 5,000 libras esterlinas y una pena de cárcel de seis meses. Rusia tiene un estimado de 10,000 aficionados ingleses que probablemente asistan a la Copa del Mundo.

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